El nuevo reglamento europeo PPWR y la importancia de los adhesivos compostables
El Reglamento de Envases y Residuos de Envases (PPWR) está cambiando las reglas del juego en Europa.
Su objetivo es claro: que todos los envases sean más sostenibles, reciclables o compostables.
Y aunque pueda parecer sorprendente, los adhesivos hot melt—ese detalle que casi nadie ve— juegan un papel fundamental.
La “regla del 1 %”: un pequeño detalle con gran impacto
Dentro de la normativa EN 13432, que regula la compostabilidad de los envases, aparece una norma conocida como la “regla del 1 %”. Esta regla dice que cualquier componente del envase que pese más del 1 % del total debe demostrar que también es compostable.
Sí, los adhesivos cuentan dentro de ese porcentaje.
En la práctica, esto significa que si el adhesivo representa más del 1 % del peso seco del envase, debe superar los mismos ensayos de biodegradación, desintegración y seguridad que el resto de materiales.
Además, la norma añade otra condición: la suma de todos los materiales no compostables (adhesivos, tintas, barnices, recubrimientos, etc.) no puede superar el 5 % del peso total del envase.
Por eso, incluso pequeñas cantidades de adhesivo pueden marcar la diferencia entre un envase aceptado como compostable o rechazado.
Por qué los adhesivos pueden ser un problema
Aunque normalmente se cree que los adhesivos pesan poco, su impacto puede ser mayor de lo que parece.
En envases simples representan menos del 2 % del peso total, pero en formatos más complejos —como bandejas laminadas, envases con ventanas o cajas multicapa— pueden llegar hasta el 5 %.
Cuando se supera el límite del 1 %, la norma EN 13432 obliga a que el adhesivo esté certificado como compostable.
Sin esta certificación, el envase completo puede perder su condición de compostable, aunque todos los demás materiales sí lo sean.
Qué debe cumplir un adhesivo compostable
Para que un adhesivo sea reconocido como compostable según la EN 13432, debe cumplir tres puntos clave:
- Biodegradarse al menos un 90 % en seis meses bajo condiciones de compostaje industrial (unos 58 °C, con oxígeno y humedad controlados).
- Desintegrarse en fragmentos de menos de 2 mm en 12 semanas.
- No dejar residuos tóxicos ni microplásticos, ni afectar al crecimiento de las plantas.
Si el adhesivo no puede demostrar todo esto con una certificación independiente, el envase no puede presentarse como compostable.
Qué documentación se necesita
Para cumplir con el PPWR y con los sistemas de Responsabilidad Ampliada del Productor (EPR), las marcas deben respaldar sus declaraciones de sostenibilidad con pruebas reales.
En el caso de los adhesivos, esto incluye:
- Certificados oficiales EN 13432 o ASTM D6400 emitidos por laboratorios acreditados.
- Fichas técnicas con composición, tipo de aplicación y rendimiento.
- Documentación de trazabilidad para garantizar que siempre se utiliza el mismo producto y origen.
Sin esta información, las afirmaciones de compostabilidad pueden ser rechazadas por auditores, distribuidores o incluso ONGs medioambientales.
Los adhesivos pasan a primer plano
Durante mucho tiempo, los adhesivos fueron considerados un detalle menor del envase. Sin embargo, con el PPWR y la regla del 1 %, se han convertido en un factor clave para cumplir con la legislación.
Elegir un adhesivo adecuado ya no es una cuestión técnica, sino una decisión estratégica. Optar por adhesivos hot melt compostables certificados ayuda a:
- Cumplir las normas europeas.
- Evitar problemas legales o rechazos en certificaciones.
- Reforzar la imagen sostenible de la marca.
- Asegurar que el envase cumple realmente con lo que promete.
Los adhesivos ya no son un material secundario. Hoy pueden marcar la diferencia entre un envase aceptado o rechazado, entre una promesa sostenible real y una que no resiste una auditoría. Adoptar soluciones de este tipo permite reducir riesgos, ganar confianza y demostrar que la sostenibilidad puede construirse sobre bases sólidas.
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